Normativa legal de sillas de auto

Normativa Europea Vigente

La normativa de homologación que afecta a las sillas de auto es el procedimiento estandarizado que garantiza la compatibilidad sillita-coche.   Es el documento que garantiza que una silla del fabricante “X” se pueda instalar en un modelo de coche del fabricante “Y” sin necesidad de que cada fabricante de silla tenga que validar su sistema con cada modelo y marca de coches que hay en el mercado.

El objetivo de la normativa es por tanto la compatibilidad de los sistemas y no la seguridad de los ocupantes, ya que ese aspecto se considera que queda bajo la responsabilidad de los propios fabricantes.  Son ellos y no las autoridades los que deciden el grado de seguridad que quieren ofrecer.

Por este motivo, el objetivo de la normativa de homologación no es minimizar el riesgo de lesiones, sino garantizar que en determinadas condiciones, el ocupante de una silla no salga despedido.  Siendo esto así, los requisitos estipulados en la normativa relativos a los ocupantes de los sistemas son escuetos y laxos.

Entonces, ¿”Homologado” no es sinónimo de “seguro”?.  No.  “Homologado” en este contexto es sinónimo de “legal”.  La seguridad va por otro lado.

Cualquier normativa (exigible o voluntaria) ha de cumplir 5 requisitos:  objetividad, transparencia, repetibilidad, reproducibilidad y durabilidad.

OBJETIVIDAD:  Al tratarse de un único documento que han de seguir laboratorios repartidos por todo el mundo, las mediciones y datos técnicos exigidos han de ser objetivos y estar perfectamente identificados para acotar el riesgo de interpretaciones erróneas.

TRANSPARENCIA:  Todos agentes (fabricantes y laboratorios) que deban acogerse al protocolo de la normativa, han de tener acceso al documento y ser informados de cualquier modificación con antelación suficiente como para poder adaptarse a ella.

REPETIBILIDAD:  Todas las pruebas realizadas a los productos han de poder repetirse en exactamente las mismas condiciones tantas veces como sea necesario a fin de garantizar que el resultado sea exclusivamente atribuible al funcionamiento del dispositivo y no a las condiciones del ensayo.   Esta manera de proceder garantiza unas mediciones fiables pero reduce la prueba a los límites que un laboratorio puede simular y no necesariamente a la realidad de las carreteras.

REPRODUCIBILIDAD.  Todas las pruebas realizadas a los productos han de poder reproducirse en las mismas condiciones en cualquier laboratorio del mundo que se adhiera al protocolo en cuestión, a fin de garantizar que el resultado sea exclusivamente atribuible al funcionamiento del dispositivo y no a las condiciones de unos laboratorios u otros.

DURABILIDAD: Las herramientas utilizadas para las mediciones (dummies) han de resistir tantos ensayos como sea necesario sin deteriorarse, para poder así atribuir el resultado al funcionamiento del dispositivo y no a un fallo del muñeco.   Dado el número de ensayos que se realizan, la calibración de los dummies es imprescindible y viene igualmente definida en el documento de la normativa.